La poda de los árboles: cuándo podar y cómo hacerlo bien
2019-11-20 · Actualizado el 2026-08-18

Podar bien es una de las tareas más delicadas del jardín: una buena poda da forma, salud y vigor al árbol; una mala lo debilita durante años. Estos son los fundamentos.
Por qué podamos
Los beneficios de la poda son muchos: contener el crecimiento, regular el desarrollo de los árboles injertados (frutales y ornamentales), favorecer la floración y la fructificación, devolver el vigor a árboles débiles o viejos, eliminar ramas muertas y mantener la forma. Lo más importante es respetar la armonía del árbol: nunca cortes indiscriminados.
Cuándo podar
- Caducifolios y frutales de hueso y pepita: en invierno, con la savia parada, evitando los días de helada.
- Olivos: a finales de invierno, después de la cosecha.
- Arbustos de floración primaveral: justo después de florecer.
- Poda en verde (rebrotes y chupones): en verano, con moderación.
La técnica del corte
El corte debe ser limpio, oblicuo, cerca de una yema o de un nudo, y preferiblemente en ramas de diámetro moderado:
- Ramas cruzadas: elimina las que se dirigen hacia el tronco o se rozan entre ellas.
- Rebrotes de raíz: quítalos siempre; roban nutrientes al árbol. Con un buen serrucho de mano es suficiente.
- Ramas gruesas (más de 7,5 cm): haz primero un corte en la parte inferior para evitar que se desgarre con su propio peso, y termina el corte desde arriba con la motosierra.
Las herramientas
Tijeras bien afiladas para ramitas, serrucho japonés para ramas medianas y una motosierra de poda ligera para el trabajo grueso. Y cuando acabes, recuerda que los restos no son basura: tritúralos y tendrás acolchado para todo el año.
¿Dudas con la herramienta de poda? Ven a vernos y te la dejamos a punto — afilado incluido.


